Pin It

Widgets

|

ARTICULO DE OPINIÓN // Independencia de los poderes del Estado // POR ALFONSO REYES

EL RADAR.COM.-Montesquieu es el creador de la figura jurídico-política  que hoy día conocemos como “ESTADO” y los poderes que lo conforman, base estructural y legal de las naciones para la organización de sus habitantes y de esa forma prevenir el caos. Sus escritos constituyen un apreciable valor para la humanidad, los cuales son frecuentemente citados en la postmodernidad, mediante los cuales hace una explicación relativa a la figura que sirve de base a este comentario.
 La creación de esa figura jurídica sirvió de modelo para los países que hoy día dejaron atrás el absolutismo y tomaron el camino de la democracia representativa, principalmente en el más joven de los continentes (América Latina).
Al explicar el origen del Estado y la sociedad, el autor refiere que en la antigüedad el Poder Político estaba personalizado y tenía un origen bien definido a la usansa de la época. Es decir, que la capacidad de establecer las reglas de juego, las relaciones interpersonales y prevenir el caos social estaba determinada fundamentalmente por tres variables que el autor define con gran claridad, las cuales estaban vinculadas directamente con la persona de alta incidencia, principalmente económica y social, pero con escasa importancia al factor humano.
Las tres variables citadas por el autor y que determinaban el poder en la antigüedad o en los regímenes absolutistas de la época son: “La Sangre, La Estirpe y Las Armas”. Pero todavía hoy día éstas  siguen teniendo incidencia en la determinación del poder, función que se ejecuta de otras formas y dimensiones determinadas por los nuevos tiempos, contrarios a los sombríos de la sociedad primitiva.
Sin olvidar la nueva forma que ha ido tomando el poder político en cada sociedad, guiada por la democracia representativa de la que hablamos al principio de este comentario, el poder político va transformando a los ciudadanos para perpetuar su realidad y no la que realmente estiman los ciudadanos de cada nación. En todo el ropaje que envuelve la naturaleza del Estado se traduce una justificación legitimada por los llamados representantes de la sociedad, pero que en el fondo no lo es.
El Estado siempre está haciendo los ajustes necesarios para legitimar acciones que posteriormente deben ser asumidas por los gobernados, ajustes que van  cambiando en la forma pero que en el fondo no están dirigidos a la prédica que de los gobernados. En este caso es oportuno señalar un pasaje de la prolífera  prosa del poeta, investigador y periodista uruguayo, Mario Benedetti que reza… “cuando nos aprendimos las respuestas nos cambiaron las preguntas”.
El investigador refiere que cada uno de los poderes en que se divide el  Estado, como son conocidos hoy días; (Legislativo, Ejecutivo y Judicial) debe tener independencia funcional suficiente para que la sociedad se desarrolle armónicamente, pero sin dejar cabida al retroceso como de hecho ha ocurrido en diferentes países de la indicada zona continental y también en otras.
Pero qué ha pasado que las sociedades hoy día, en su mayoría, no han logrado desarrollarse sobre la base de una administración armónica, guiada por los tres poderes, cuyo fin era y se dice todavía que es lograr la equidad social y económica y lo que él mismo llamaba el contrapeso político, no obstante el complemento de la participación activa de la población que escoge a las personas que entiende pueden desarrollar el trabajo esperado. Es en ese punto, según el autor, donde comienzan las distorsiones y los intereses particulares, factores que interrumpen la equidad social.
La respuesta a esta interrogante puede resultar fácil en un primer momento, pero también compleja. Todo dependerá del nivel de la respuesta con la cual se pretenda justificar las ejecutorias del Poder Político.
Varios autores, principalmente los vinculados al Derecho y a la Política, han establecido que la verdad es relativa, pero la mayoría de los filósofos van más lejos y aseguran que todo lo existente en el mundo es relativo, es decir, que nada es ni grande ni pequeño, ni hermoso ni feo, ni rico ni pobre, etc. que todo depende de cómo o con quién sea medido. 
Cuando ocurre un hecho, pueden surgir varias versiones entono a la causa que lo ha determinado (los periodistas saben de eso). Pero en medio de esas versiones es necesario determinar cuál es la causa real si el objetivo es cumplir con la responsabilidad de hacer prevalecer la verdad.
Obviamente, la respuesta a la interrogante inicial es multifactorial. Y si lo es, entonces la explicación resulta potencialmente compleja, prometemos un acercamiento acabado  en una próxima entrega….


style="display:block"
data-ad-client="ca-pub-6738634336237728"
data-ad-slot="9993357919"
data-ad-format="auto">

- Por: RAFAEL BERROA - Artículo: ARTICULO DE OPINIÓN // Independencia de los poderes del Estado // POR ALFONSO REYES
Recomiendalo :

0 comentarios for "ARTICULO DE OPINIÓN // Independencia de los poderes del Estado // POR ALFONSO REYES"

Comentarios

Google+ Badge

Con la tecnología de Blogger.